Cálculo de bruto y neto en facturas, presupuestos y salarios

No es lo mismo que te digan que vas a ganar 2.000 euros brutos, a que te digan que estos son netos. Por ello es importante saber calcular el bruto de tu salario. Existen notables diferencias entre el bruto y el neto en distintos ámbitos de la gestión empresarial que te interesa conocer.

  • Te explicamos las diferencias entre el bruto y el neto en facturas, presupuestos y salarios.
  • Tan importante es saber calcular los importes brutos y netos, como ser capaces de transmitirlos correctamente a las partes con las que nos relacionamos, ya que los malentendidos pueden tener consecuencias muy negativas.

¡TUITEALO! ¿Conoces las diferencias entre bruto y neto en facturas, presupuestos y salarios? Te lo contamos en este artículo.

El precio de un bien o servicio debe quedar claro desde el principio. Esto nos ayudará a evitar posibles malentendidos o quejas. De lo contrario, nos podemos encontrar con conflictos indeseados.

Desde el primer momento, se debe indicar si la cantidad fijada es bruta o neta. Vamos a ver la diferencia entre ambos conceptos tanto para facturas, como para presupuestos y también para nóminas o salarios.

¿Cuáles son las diferencias entre precio bruto y precio neto en una factura?

Un rápido vistazo a las facturas recibidas de los proveedores nos será suficiente para ver que existe cierta confusión entre estos conceptos a la hora de emitir facturas. Algunos proveedores indican cómo importe neto la base imponible, mientras que otros a la base imponible la denominan importe bruto.

Lo más correcto es recopilar en una casilla el importe bruto. A continuación, reflejar los descuentos u otros conceptos como portes, para luego recoger la base imponible. En otra casilla se pondría el IVA y a continuación el importe neto a pagar o el total de la factura.

  • El precio bruto de un bien o servicio es su valor real. En dicha cantidad, no se incluyen ni impuestos, ni deducciones o descuentos. Es el precio que el empresario determina para cubrir sus costes y obtener  un margen de beneficio suficiente para hacer sostenible su negocio.
  • El precio neto será el resultado de sumar el precio bruto más impuestos. El más habitual que se suele aplicar en la mayoría de los bienes y servicios es el  IVA. El precio neto, salvo descuentos importantes, suele ser superior al precio bruto.

No es lo mismo bruto que neto en un presupuesto

En muchos presupuestos que se entregan a los clientes no se incluyen los impuestos. Sin embargo, lo ideal es incluir los importes brutos y netos. En caso de no hacerlo, esta circunstancia debe quedar claramente advertida en el propio documento.

En los presupuestos es de aplicación lo mismo que vimos en relación al bruto y al neto de las facturas.

Lo ideal es que en el presupuesto los impuestos estén claramente desglosados por concepto aplicado.

Por poner un ejemplo, en un presupuesto de un profesional que trabaja por cuenta propia, se podría aplicar en el presupuesto al precio bruto los siguientes conceptos:

  • IVA, que en la mayoría de los casos es del 21%.
  • IRPF a deducir, en el caso de un autónomo, es una cantidad que el pagador debe retener y posteriormente ingresar en la Agencia Tributaria.
  • Otros impuestos, aplicables según determinados casos. Por ejemplo, las tasas por realización de obras o el canon digital que hay que pagar cuando se compra un ordenador o un teléfono móvil.
  • Descuentos que se aplican sobre el precio bruto y antes de aplicar los impuestos.

Cómo calcular el salario bruto y en qué se diferencia con el neto

La retribución de los empleados es un factor determinante para atraer y mantener el talento de una empresa, pero es relativamente habitual que en ocasiones se produzcan malentendidos entre la retribución bruta y neta de un trabajador.

Para calcular el salario bruto de una nómina se suman todas las percepciones salariales y no salariales.

Las percepciones salariales, cotizan a la seguridad social y serían las siguientes:

  • Salario base.
  • Plus de transporte y otros pluses.
  • Remuneraciones voluntarias.
  • Horas extraordinarias y complementarias.
  • Salario en especie.
  • Prorratas de pagas extras.
  • Comisiones, etc.

Las percepciones no salariales no cotizan a la seguridad social y serían del tipo:

  • Indemnizaciones o suplidos.
  • Prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social.
  • Indemnizaciones por traslados, suspensiones o despidos.
  • Otras percepciones no salariales.

Normalmente figura en la nómina especificada la cantidad total, como total devengado.

El salario neto, por su parte, será el salario bruto menos la suma de las deducciones que figuran en la nómina, que suelen ser:

  • La parte a cuenta del trabajador de cotización a la seguridad social.
  • La cotización al desempleo.
  • La cotización para la formación profesional.
  • La retención a cuenta del IRPF, que dependerá de los datos que ha facilitado el trabajador en el modelo 145.

Teniendo en cuenta que todos los conceptos que integran el salario bruto, forman parte de la retribución, lo más correcto es pactar salarios brutos, ya que el salario neto puede variar en función de lo que declare el trabajador en el modelo 145. Además, una de las opciones que puede elegir el trabajador es la de no manifestar su situación familiar, con lo que se le puede retener más que si la manifestara.

No hay que confundir el total devengado, que es la suma de los conceptos por los que cobra el trabajador, con la base de cotización, ya que hay conceptos que pueden no cotizar.

También hay que tener en cuenta que no es lo mismo el salario bruto que el coste por empleado para la empresa. Para calcular este último, al salario bruto hay que sumarle la cotización a la Seguridad Social de la empresa.

Ejemplo de salario bruto y neto de dos trabajadores con diferentes circunstancias familiares

Vamos a ver un ejemplo de dos empleados de la misma empresa, cuyo sueldo bruto es el mismo, pero no ingresan la misma cantidad neta.

Pongamos que tienen un salario de 22.000 euros brutos al año, repartidos en 12 pagas. El sueldo bruto mensual sería de 1833,33 euros.

A ambos les aplican una cotización de seguridad social del 4,70%, a lo que se suma formación con un 0,1% y desempleo con un 1,55%. El total a deducir en ambos casos por estas cantidades será de 116,42 euros.

Pero en el IRPF hay diferencias:

  • Al primero, por circunstancias familiares, se le aplica un tipo del 10%, por lo que suma una deducción de 183,33 euros.
  • Al segundo, se le aplica un tipo de IRPF del 13%, que resulta una deducción de 238,33 euros.

Vemos, por lo tanto, una diferencia de 55 euros en su salario neto que ingresan a final de mes, aunque sin embargo, cobran el mismo sueldo bruto.

Posteriormente, en la declaración de IRPF, se pueden compensar parte de esta diferencia si tienen derecho a deducciones.

Por este motivo, es importante saber calcular el salario bruto, ya que a la hora de negociar el salario con un futuro empleado, las ofertas se suelen realizar con este. De modo que cada uno, en función de sus circunstancias personales, tenga en cuenta cuál va a ser su sueldo neto.

Por lo tanto, tendrá que quedar bien claro si se está hablando de bruto o neto. Sobre todo, cuando se comunica a un futuro empleado cuánto va a cobrar. Lo más correcto será comunicar el bruto anual, ya que el neto se puede tergiversar en función de las retenciones que realmente se apliquen en función de sus circunstancias personales.

Nota del editor: Este artículo fue escrito con anterioridad y actualizado a 2022 por su relevancia.

Fuente info
Autor: Jose Ramón Fernández de la Cigoña

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